No hay corazón que pueda amarte más de lo que lo hace el mío, amor mayor que siento que el que siento yo por ti. Hija querida, te deseo un feliz cumpleaños, que sigas creciendo tan bella como siempre.
Cuando partiste cuando te llevaron a esa otra vida, sentí que se desgarraba mi alma...Solo te mire a los ojos y te dije no,
no voy a llorar y no pude sino darte una bendición que te acompañaría por el
resto del tiempo que estarías lejos de mí.
Siempre, desde el inicio te he amado,
profundamente. Más que a mi carne y piel. He deseado tanto para ti que hubiera
querido poder tener el poder de bajarte cada estrella para alumbrar tu camino,
convertir cada deseo en una fiel realidad... pero, aquel día, hija mía....
¡Te amé como nunca!
Dicen!!!A los hijos se los ama más
que a la vida y yo te amo más aun, sólo que no me di cuenta cuanto te
pertenezco, cuanto de mi tienes y es así son las cosas de la vida, tienes que
experimentar una "lejanía" para darte cuenta cuanto amor hay en cada
corazón.
Mil recuerdos de tu infancia me
invaden, hice de tus retratos en mi computador mi rincón especial para mirarte,
para desde la distancia desear el mejor día, el mejor momento junto a tu
hijita, para que no te falten buenos amigos que te ayuden a sortear los malos
ratos, que no te falte una mano que te extienda compañía y un abrazo para que
nunca te sientas sola.
Desde niño fui uno de los padres más
egoístas del mundo, hoy lo sé. Nunca quise compartirte con nada ni nadie, sólo
te quería ver sonreír y en mi desmesurado afán de no sentirte lastimada, creo
que cometí excesos, que hoy, gracias a Dios y su generosidad, no han sido
decisivos.
A veces pienso, ¿qué padre no
quisiera eso y más para un hija?...¡Ninguno!
Siempre te dije que te amaba. Y
siempre te soñé junto a mí y a tu hermana.
Recuerdo que tú me soñabas como un
súper papá que te salvaba de todas tus pesadillas...
Hoy ya no puedo protegerte de todos
modos pongo mi fuerza, palabra y espíritu para arremeter contra las
circunstancias tristes que hoy tratan de doblegar tu existencia, para
defenderte de la amargura que la vida hoy te trae, porque nadie, nadie podría
darte tanto como este hombre que te ama más que a sí mismo.
Hoy no quiero sino, mi hija del alma,
sabiéndote lejos de mí, rogar y rogar para que la vida generosamente se abra
para ti, que cada caída sea sólo un traspié y que no permanezca en el piso más
tiempo del necesario.
Te deseo el sol, radiante y que cada
día brille para ti.
Te deseo melodías que calmen tu
espíritu y la magnífica oportunidad de maravillarte de las cosas que ves y las
tantas que aún te faltan vivir.
Yo, desde la distancia, hija querida,
te abrazo cada día en mis pensamiento, y como te dije hoy y siempre no estás
solo aun en la distancia; papá esta siempre junto a ti; cuando la soledad te
ataque, cierra los ojos y piensa en mí que con la misma intensidad yo te
escucharé y sabré que me necesitas.
Una oración de cada día te ampara y
todo mi amor te bendice.
Dicen que los hijos son prestados,
que son de la vida... ¡Cuánta verdad!
Sólo... sólo que yo no puedo aún
desprenderme y decirte...
CAMINA HIJA SI TE CAES, PUEDES
LEVANTARTE Y VOLVER A CAMINAR COMO AQUELLOS PRIMEROS PASOS CUANDO ERAS UNA
BEBE.
A pesar de mis heridas, siempre reiré
como si no pasara nada
Jesús A. Acosta
Feliz Cumpleaños
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